El Periódico de Catalunya

Martes 25 Junio de 2019

On Barcelona

War horse (Caballo de batalla)

Imagen de War horse (Caballo de batalla)

DURACIÓN: 146 min

PAÍS: Estados Unidos

GÉNERO: Bélico, Drama

ESTRENO: 10/02/2012

DIRECCIÓN: Steven Spielberg

REPARTO: Jeremy Irvine, Emily Watson, Peter Mullan, Niels Arestrup, Tom Hiddleston, David Thewlis, Benedict Cumberbatch, Celine Buckens, Toby Kebbell, David Kross, Liam Cunningham, Nicolas Bro, Leonhard Carow, Eddie Marsan, Patrick Kennedy, Matt Milne, Robert Emms


SINOPSIS:

Reciente aún el estreno de Las aventuras de Tintín: el secreto del unicornio, Steven Spielberg vuelve a las pantallas con una película bien distinta a la de las aventuras del personaje creado por Hergé, War horse (Caballo de batalla). Nadie diría que realizar una película de considerable envergadura de producción sea tarea dificil: Spielberg ya está enfrascado en el rodaje de Lincoln, en torno al presidente estadounidense, y tiene en cartera dos películas de ciencia ficción, además de todas las que interviene anualmente como productor. Desde hace tiempo se comenta, a consecuencia de esta vorágine laboral, que algunas de las películas de Spielberg no están bien acabadas del todo, como si el director se desentendiera de las mismas una vez finalizado el rodaje para embarcarse ya en su siguiente proyecto, delegando en sus colaboradores todas las facetas de posproducción y montaje definitivo. No es el caso de War horse, un relato infantil muy de Spielberg en líneas generales (más que el dedicado a Tintín), con un reparto de buenos pero no célebres actores (Peter Mullan, Emily Watson, Niels Arestrup, David Thewlis), ya nominado al Oscar en seis categorías, y que muestra la relación entre un caballo y un muchacho durante la primera guerra mundial.


Trailer

Crítica

por Nando Salvá (El Periódico)

Steven Spielberg ama a los personajes no humanos pero llenos de humanidad, y también a los seres perdidos e impotentes a merced de la bondad de los extraños. Por eso sorprende que el equino héroe de War horse (Caballo de batalla) no sea sino un elemento secundario en su propia narrativa. Mientras deambula de un propietario al siguiente, resulta ser más un guía turístico que un personaje capaz de unir los elementos de la película en una experiencia emocional cohesiva.

No es ese el mayor problema de War horse. Aunque Spielberg nunca ha tenido miedo de abrazar la brutalidad, a menudo dedica los clímax de sus películas a recordarnos que todo irá bien. Aquí va a más, y pasa todo el metraje aliviando a la audiencia. Pero las diferencias de esta película con la sublime Al azar Baltasar, con la que por otra parte muestra similitudes inevitables no estriban solo entre el sentido trágico de la vida de Robert Bresson y la fe inquebrantable de Spielberg en los finales felices, o entre la restricción ascética de uno y el sentimentalismo descarado y los paisajes insultantemente bellos del otro. A diferencia del asno Baltasar, el caballo Joey no reprocha nada a la humanidad sino que la justifica, porque despierta los instintos más nobles del hombre. En otras palabras, traiciona el tema central de la película: los denigrantes instintos humanos que provocan guerras. Es por eso y no porque se fije en un animal mientras, a su alrededor, mueren diez millones de personas que, a pesar de esos puntuales crescendos emocionales tan spielbergianos que nos ponen el corazón en un puño, War horse resulta trivial o, peor, un poco tonta.

Horarios

Lo sentimos, pero en estos momentos no hay horarios disponibles para esta película.